
Formular un producto cosmético con un valor de aw <0,87 garantizará que las bacterias no se desarrollen (aunque puedan estar presentes)

La protección contra el deterioro
En 1953, Scott estableció que la actividad de agua es la clave para determinar sí los microorganismos se van a desarrollar. Dado que levaduras, mohos y bacterias requieren una cierta cantidad de agua disponible para poder llevar a cabo se crecimiento, diseñar productos cosméticos con valores de aw <0,6 proporciona el control más efectivo.
La actividad de agua se define como la humedad relativa en estado de equilibrio (ERH) dividido por 100.
Algunos de los organismos más comunes y sus límites aw se muestra en el cuadro.






